Chicles de Tabaiba

Los chicles de tabaiba dulce constituyen una práctica tradicional vinculada al aprovechamiento de la flora autóctona canaria, especialmente de la especie Euphorbia balsamifera, presente en zonas costeras y de medianías bajas del archipiélago. A partir del látex blanco que exuda esta planta se obtenía, tras su secado, una sustancia gomosa que se mascaba como entretenimiento, principalmente por la infancia en contextos rurales. Esta práctica refleja el conocimiento popular del entorno natural y la utilización cotidiana de recursos vegetales disponibles en el territorio.