
Los repiques de campana y tambor en el núcleo de El Palmar son una práctica asociada a la celebración de las Fiestas de Nuestra Señora de la Consolación que cada año se desarrollan durante el mes de septiembre. En las previas a esta festividad, dos personas acceden a la cubierta de la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación para tañer su campana a ritmo de tajaraste, cuyo sonido se acompaña de un tambor.
Los repiques se llevan a cabo durante diferentes momentos del día, de tal modo que se va vaya anunciando la proximidad de uno de los momentos con mayor arraigo cultural del Parque Rural. Existen hasta tres modalidades de estos ”toques”, que se adaptana diferentes ritmos y sonoridades.